lunes 22 de diciembre de 2014
Inicio

Un poco de Historia

Índice de Artículos
Un poco de Historia
Lo que el tiempo se llevo
Todas las páginas

Recuerdos de Banderaló desde épocas remotas; su evolución y progreso.

Por ley: 5.116 de Octubre de 1876, el gobierno nacional fue autorizado por el Congreso a invertir la suma de 1.700.000 pesos para la conquista definitiva del desierto. Para Conseguir esa suma se hicieron 4.000 títulos de 400 pesos cada uno garantidos con las tierras a conquistarse. Los títulos fueron vendidos a fuertes comerciantes y ganaderos.

Terminada la conquista, el gobierno divide las tierras conquistadas en lotes de 4 leguas cada uno adjudicándolos a los que tenían títulos de guerra.

En el lugar conocido como Banderaló le fueron adjudicados lotes a: Antonio Guerrero- Mataldi – Yraola – Brown – Piñero y Alvear quienes tomaron posesión en 1882 y las escrituras fueron firmadas por el presidente Gral. Julio Argentino Roca.

Debido a que el ferrocarril llegaba hasta 9 de Julio los dueños de los lotes tardaron en instalarse dando lugar a que fueran ocupados por “intrusos” y colonos quienes alquilaban hasta por 500 pesos la legua al año. Éstos fueron, en realidad los verdaderos pioneros.  Entre los primeros pobladores se encuentra el Sr. Maya quien levantó su morada donde hoy es Santa Elena de White, lugar conocido como “Monte Maya”, por su monte de sauces y Don Genaro Medina que ocupaba una fracción del campo de White, en Córdoba, a dos leguas del médano Banderaló.

Poco después vinieron los establecimientos Troquel (Alvear), primer campo alambrado, La Vanguardia (Guerrero), el Árbol. Entre Campo Frías y Guerrero a poca distancia de Piñero (White) se había establecido una pulpería (casa de negocios), donde se juntaba la gente del pago para divertirse.

El 24 de agosto de 1899 Francisco y Salvador Tapiola venden 3.100 hectáreas al Dr. Facundo Larrosa residente en Capital Federal, quien el 21 de diciembre de 1900 vende a la compañía de Ferrocarril Oeste de Buenos Aires  2 hectáreas 40as. 75 ca para la instalación de la Estación de Ferrocarril,  vendiéndoles además 3 fracciones con destino a las vías; y concibe la idea de formar un pueblo a su alrededor, para ello contrata al agrimensor Esteban Rojas quien realiza dos planos firmados el 14 de febrero de 1900 con manzanas del pueblo a crearse y otro el día 20 de febrero de 1900 de la “Colonia sin nombre” pues según nota marginal ésta tomaría la denominación que adoptara la compañía del Ferrocarril Oeste. El 1º de Septiembre de 1900, y le dan nombre de origen Pampa – Araucano- Banderaló. El pueblo adopta el  mismo nombre en 1901 se registran las ventas de los primeros solares siendo adquiridos por Pedro Esteñoz, Pedro Zvanich, Ceferino Pelaez, Eusebio Goya, Albino Ribero y Antonio Falguera.

Ángel Cordone, Buenos Aires 30 de junio de 1956.

PRIMEROS PASOS

El siglo XX sorprende a los primitivos habitantes con la llegada de numerosos colonos que afluían de todas partes del país, en especial los piamonteses que escapaban de Santa Fé en busca de nuevos horizontes.

BANDERALÓ fue punta de rieles, aquí daban vuelta las máquinas.

A su vera creció el pueblo que llegó a tener 3.000  habitantes.   

El ferrocarril siguió el trazado de la línea, llegó la sequía y la falta de trabajo

Hoy el tren de pasajeros ya no pasa….

Los galpones siempre ligados al progreso, dejaron de ser lugar de reuniones bailables y continúan almacenando semillas, que el “Expreso Pampeano” lleva  al puerto.